Por Paz Domingo. Cualquier trayecto en el laberinto sin salida es el equivocado, hasta la renuncia que llega al final. Se sigue en la trayectoria oblicua, hasta el punto que los más persistentes en la afición ya abandonan los tendidos. Esto no hay quién lo aguante, hasta el límite que para aquellos que no habían hecho una crítica en toda su experiencia taurina andan quejándose de la insoportable esencia de la realidad taurómaca. No queda ni una brizna de entusiasmo para un análisis medianamente somero de la realidad, hasta para los que intentamos contar este caos con un poco de amor propio. Es decir, que estamos hasta el hartazgo de tanta escandalera, tanto tiempo perdido y tanto engaño. Total, además, hasta parecemos malas personas. Texto completo en este enlace.
Madrid. Plaza de toros de Las Ventas, 13 de mayo de 2012.
para los diestros Matías Tejela, Miguel Tendero y Juan del Álamo.


